El filósofo José Antonio Marina (Toledo, 1939) decía en una entrevista, a colación de discursos que se meten en el sistema educativo como "virus" y que carecen de todo sustento (basado en el conocimiento), que parece que estas disertaciones virulentas son dogmas de fe que además se repiten una y otra vez como mantras. El problema es que estamos hablando de educación. Educar no es una creencia. Es una gran responsabilidad. Y un derecho fundamental. Los niños y niñas dependen de los adultos y estos tienen en sus manos un importante papel. Decía el filósofo y escritor Unamuno (Bilbao: 1864-Salamanca: 1936) que "la personalidad se desarrolla en contacto con otras personalidades". En ese proceso de desarrollo, el ejemplo de los de alrededor es más potente que otra cosa. La educación no se basa en repetir discursos que no se sostienen, que son como virus que infectan a un sistema y lo enferman. No lo dejan ni actuar bien ni estar bien. Pero sobre todo, dis...