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El alcohol, presente entre el 40% y el 50% de los accidentes mortales

REPORTAJE EN PROFUNDIDAD

El alcohol es la droga más consumida por la población general en España, cuya edad de inicio de consumo se sitúa en los 14 años. Es responsable de multitud patologías, pero además, es uno de los principales factores de riesgo de accidentes, encontrándose presente en un porcentaje elevado de fallecimientos en carretera

📌Nota al lector: este reportaje presenta una gran extensión, por lo que se ha estructurado la información a través de diversos ladillos que puedan facilitar su lectura, de forma que pueda leerse en varias veces. Se divide así esta pieza en:

◽Evolución de la mortalidad por accidentes de tráfico

Accidentes en carretera y factores de riesgo

Consumo de sustancias psicoactivas al volante

Consumo de alcohol y su regulación

Consecuencias del alcohol y tasa permitida

◽ Jóvenes y alcohol 

Nota al lector/a: cierre temporada 24-25

Derechos de autoría

Referencias. Fuentes empleadas


Fotografía con modificaciones.
Autor de la foto original: Luis Pérez (3/11/07)
Recuperada de Flickr.

Licencia CC-BY-NC-SA


Evolución de la mortalidad por accidentes de tráfico

    La DGT colabora e impulsa diferentes estudios e informes relacionados con la movilidad y seguridad vial. Así, desde el informe presentado por el Observatorio Nacional de la Seguridad Vial dependiente de la Dirección General de Tráfico (DGT) sobre la siniestralidad mortal en vías interurbanas, se recogía a principios de año el balance provisional de fallecimientos para 2025.

    En total, a lo largo del mismo, fallecieron 1.119 personas, la cifra más baja desde 1960 después de 2019 (cuando se registraron 1.101 víctimas mortales) y "con la salvedad de que las cifras de 2020 y 2021 no son tenidas en cuenta al estar distorsionadas por la pandemia" (nota prensa DGT, 8/1/26). Además, a lo largo del pasado año, 4.936 personas heridas fueron hospitalizadas en relación con los accidentes.

    Este informe (disponible para su consulta en pdf) analiza y clasifica los accidentes en función de diferentes criterios: tipo de vía, medio de desplazamiento, tipo de siniestro, características de las personas conductoras y/o fallecidas, entre otros. Por ejemplo, teniendo en cuenta el número de personas que han perdido la vida en la carretera para la serie analizada desde 1994 a 2025, se observa un gradual descenso. En 1995 perdieron la vida 4.119 personas. En una década se lograron disminuir los fallecimientos en más de mil, de tal forma que en el año 2006 se computaron 2.989 decesos. La cifra volvería a reducirse en más de mil fallecimientos, pero esta vez en tan solo tres años: de los 2.989 fallecimientos citados de 2006 a las 1.903 defunciones en 2009. En 2013, fueron 1.134 personas las que fallecieron y desde entonces hasta 2025, el número de muertes no ha registrado un descenso significativo, situándose para 2025 en 1.119 personas fallecidas.

Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó en 2023 el informe sobre la situación de la seguridad vial (5ª edición desde 2009) que ofrece datos sobre el Decenio de Acción para la Seguridad Vial 2011-2020, al mismo tiempo que sirve de referencia para el decenio siguiente comprendido entre 2021 y 2030. Se apunta que "más de la mitad de los Estados Miembros de las Naciones Unidas-incluidos por primera vez los de ingresos bajos- redujeron las muertes causadas por el tránsito entre 2010 y 2021", a pesar de haberse duplicado el parque mundial de vehículos de motor. En este contexto, la región europea es la que ha conseguido mayores logros con países que asumen políticas y legislaciones acordes a los retos que se plantean. Así, dicha región es la que presenta menor número de muertes a escala mundial para el período analizado (un 5%) y en la que ha ocurrido un mayor descenso desde 2010 (reducción del 36%). Por contra, la región que más muertes ha registrado ha sido la de Asia Sudoriental (28%). Sin embargo, la OMS señala que a pesar de los avances, priorizar a las personas y su seguridad sigue siendo aún un reto en el que seguir avanzando y poniendo esfuerzos.

Gráfico de elaboración propia a partir de datos del informe sobre siniestralidad mortal en vías urbanas del Observatorio Nacional de Seguridad Vial y la DGT: datos provisionales a cierre de 2025


Accidentes en carretera y factores de riesgo

Los accidentes en la carretera resultan en ocasiones en el peor de los escenarios: la muerte. Pero además, generan otros perjuicios a nivel social, económico y sanitario relevantes. Así se apunta por la OMS y también en un informe publicado en abril de 2025 por el Instituto Universitario de Investigación en Tráfico y Seguridad Vial (Universidad de Valencia) para el Observatorio Nacional de Seguridad Vial. En dicho documento (disponible en pdf), se afirma que son muchos los estudios a nivel nacional e internacional de organismos públicos y privados que han concluido que de todos los múltiples factores de riesgo que se relacionan con los siniestros, hay tres que destacan por encima del resto: la velocidad excesiva o inadecuada, el consumo de bebidas alcohólicas y las distracciones de los conductores/as


La velocidad, el alcohol y las distracciones, principales factores de riesgo en accidentes de tráfico en España



En el informe citado anteriormente de la OMS (2023), se recogen principalmente el exceso de velocidad y el alcohol y otros tres factores de riesgo más en el contexto global: la falta de uso de casco en las motocicletas, los cinturones de seguridad y los sistemas de retención infantil. 

    En lo que concierne a nuestro país, el cinturón de seguridad es obligatorio desde 1975 para los asientos delanteros y desde 1992 para los traseros. No obstante, la DGT recogía en un artículo que en 2020125 personas fallecidas en accidente de tráfico no llevaban puesto el cinturón de seguridad.
    Se apunta, además, que no llevarlo supone una infracción grave penalizada con 200 euros de multa y pérdida de 4 puntos en el carné de conducir. Dicho carné por puntos comenzaba a ponerse en marcha en España el 1 de julio de 2006. 

📑Nota al lector/a. Observaciones relacionadas con limitaciones del reportaje: Para este reportaje, se pretendió dar respuesta a las causas posibles del descenso de mortalidad en accidentes de tráfico en nuestro país entre 2006 y 2009. Nótese que en 2006 comienza el carné por puntos. Sin embargo, no se han encontrado estudios concretos (lo cual no quiere decir que no existan) que analicen los motivos de tal descenso en este período y cuáles pudieron ser las diversas medidas que contribuyeron a rebajar estas muertes (mejoras en carretera e infraestructura, mayores controles, mayor seguridad en vehículos, carné por puntos citado...).


📑Observaciones al despiece: en el mismo se introducen datos extraídos del artículo de la DGT mencionado. Es preciso apuntar que se apunta que en 2020, "125 personas fallecidas en accidente de tráfico no lo usaban, el 26% del total". Es decir, en torno a un cuarto de los fallecimientos. Según datos del informe mentado al comienzo por el Observatorio Nacional de Seguridad Vial, en 2020 (datos provisionales), el total de fallecimientos en carretera se situó en 874, siendo la cuarta parte del total aprox. 218 personas o lo que es lo mismo, siendo 125 personas el 14%. Téngase en cuenta que se desconoce qué datos se tomaron como referencia por la DGT en la conclusión de que el 26% de las personas fallecidas no usaban cinturón. No obstante, supone una cifra nada desdeñable para una medida que se ha demostrado eficaz en la reducción de daños en accidente. 

Consumo de sustancias psicoactivas al volante
En España, desde 2008 se registran diversos estudios relacionados con la prevalencia del consumo de sustancias psicoactivas en conductores/as. Uno de estos primeros análisis (2008-2009) fue el de DRUID (Driving Under the Influence of Drugs, Alcohol and Medicines), financiado por la Unión Europea y desarrollado por la Dirección General de Tráfico y la Universidad de Valladolid. Posteriormente, se pusieron en marcha otros estudios de prevalencia del consumo de sustancias psicoactivas en conductores de vehículos de España (EDAP) en 2013, 2015, 2018, 2021 y el más reciente en 2024.

Aunque se realizan comparativas entre los diferentes estudios, hay que considerar aspectos que se apuntan en los mismos y que pueden influir en la interpretación de los resultados a la hora de compararlos. Entre estos aspectos, están las diferencias entre ellos en cuanto a densidad de tráfico tenida en cuenta, metodologías, puntos de corte, etc. En cuanto al tamaño de la muestrase expone que "vendrá determinado por la obtención de muestras salivales de un mínimo de 2.944 conductoressituándose el intervalo de confianza en el 95%Estas muestras difieren también ligeramente de unos años a otros, en 2013 se analizaron 2.932; en 2015, 2.774; en 2018, 2.881; en 2021, 2.980 personas y en 2024, 2.636 (tabla 53, EDAP 2024).

En el último estudio EDAP 2024, se explica que se establecieron 128 puntos de control para la realización de pruebas de alcohol en aire espirado consideradas positivos por encima de 0,05 mg/l y pruebas de cribado de drogas mediante saliva. Dichos puntos quedaron distribuidos en 32 zonas del territorio español-mitad vías urbanas y mitad interurbanas-, a su vez divididas en cuatro áreas: cantábrica, mediterránea, norte y sur. Se concluyó que "el 12,85% de las pruebas de cribado realizadas en carretera resultaron positivas en alguna sustancia", siendo esta "menor a la observada en 2008 (16,34%,) y 2021 (16,47%), y ligeramente superior a la observada en 2013 (12,07%), 2015 (12,30%) y 2018 (12,15%)". Lo más frecuentemente observado en los casos en los que se detectó positivo, fue haber consumido alcohol, seguido de cannabis y de cocaína. Además, se detectaron casos de policonsumo, apuntando que este se asocia con un "gran aumento de riesgo de implicación en colisión de tráfico", siendo lo más comúnmente observado el consumo de cannabis y cocaína seguido de cannabis y alcohol. Asimismo, en dicho estudio se señala que "conducir con presencia de sustancias (solo o en sus diversas combinaciones), como tendencia general, es más frecuente en varones que en mujeres, disminuye al aumentar la edad del conductor y es más frecuente en los períodos nocturnos". Se recomienda, para obtener información de mayor alcance y rigor, acceder directamente a dicho informe (también referenciado al final).

◽En el estudio en 2024 sobre la prevalencia del consumo de sustancias psicoactivas (EDAP) en España, una de cada diez pruebas de cribado en carretera resultaron positivas en alguna sustancia, siendo lo más frecuente el consumo de alcohol, seguido de cannabis y de cocaína 



Por otro lado, existen datos obtenidos por el Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses (INTCF)-trabajo coordinado con otros organismos como diferentes Institutos de Medicina Legal y Ciencias Forenses de España (IMLCF) y el Observatorio Nacional de Seguridad Vial de la DGT-reflejados en la memoria 2024 sobre "Hallazgos toxicológicos en víctimas mortales de accidentes de tráfico" (editado por Ministerio de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, 2025), cuyas conclusiones van en línea con los anteriores estudios. Se recoge así que de los 937 conductores fallecidos en accidentes de tráfico sometidos a autopsia y a análisis toxicológico (se recuerda de nuevo que según datos del Observatorio Nacional de Seguridad Vial ese año fallecían en accidente 1.154 personas), el 48,2% (es decir, 452 personas) arrojaron resultados toxicológicos positivos a alcohol, drogas de abuso o psicofármacos


◽Según datos del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses 2024 casi la mitad de los conductores fallecidos en accidentes y sometidos a autopsias y a análisis toxicológico arrojaron datos postivos a alcohol, drogas de abuso o psicofármacos. Además, en dos de cada tres conductores fallecidos con resultados positivos a alcohol, se detectó una tasa de sangre muy alta (superior a 1,20 g/L) 



Y de esos 937 conductores fallecidos, la mayoría (gráfico 10) resultaron positivos en alcohol (un 34,4%), seguido de positivo en drogas (16,4%) y en psicofármacos (11,4%). Es decir, se evidencia que el alcohol sigue siendo la sustancia psicoactiva más detectada seguida de otras drogas como la cocaína (9,7%) y el cannabis (7%), sin tener en cuenta los casos de policonsumo sobre el que se apunta que "existe una alta proporción de casos en los que se detecta un consumo combinado de alcohol con otras sustancias y/o psicofármacos". 
En cuanto a los psicofármacos, del total de personas analizadas (937), el 11,4% (107 personas) dieron positivo. Los más consumidos (gráfico 25) fueron las benzodiacepinas (57 personas) seguidas de los antidepresivos (55 personas)

Otros datos relevantes son que la gran mayoría de los casos con resultados positivos correspondió a conductores varones (un 92,7%), lo cual se dice "es un dato epidemiológico de gran transcendencia en el desarrollo de campañas de prevención de siniestralidad vial". Asimismo, una gran mayoría de los casos de fallecimiento positivos se registran en días festivos siendo la franja de edad mayoritaria la comprendida entre los 25 y 54 años. En cuanto a tipo de vehículo, la mayoría de los casos se corresponden con el turismo seguido de motocicleta. Finalmente, es preciso destacar que el informe arroja datos sobre la evolución en el tiempo del asunto analizado (gráficos 41-43) que incluye también a peatones que han fallecido y han dado positivo en consumo de sustancias (gráfico 42). Focalizándose en la evolución anual, de 2023 a 2024, la detección de alcohol asciende un 1,7% mientras que la detección en drogas y psicofármacos desciende (un 6,3% en el primer caso y un 4,3% en el segundo). Echando una mirada retrospectiva respecto a los positivos en alcohol en el período 2014-2024, resulta significativo que a lo largo de los años, se registran porcentajes entre el 40% y 50% de los casos. Es decir, en línea con los datos arrojados para 2024, a lo largo de los últimos años, se ha podido constatar que en España, cerca de la mitad de los conductores fallecidos sometidos a análisis toxicológico habían dado positivo en alcohol.

Consumo de alcohol y regulación
La primera vez que se contempla en la normativa el alcohol en la conducción es en 1926 en el Real Decreto que aprobaba el reglamento de circulación de vehículos con motor mecánico por las vías públicas de España. En su artículo 5 se puede leer: "Siempre que sea sorprendido un conductor en estado de embriaguez conduciendo su vehículo, se le retirá su permiso por un mes; si reincide en la falta, por tres, y a la segunda reincidencia, de un, modo definitivo". Actualmente, la prohibición de conducir bajo el efecto de alcohol y drogas se recoge en el artículo 14 del Real Decreto Legislativo 6/2015, de 30 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial:

No puede circular por las vías objeto de esta Ley el conductor de cualquier vehículo con tasas de alcohol superiores a las que reglamentariamente se determine. En ningún caso el conductor menor de edad podrá circular por las vías con una tasa de alcohol en sangre superior a 0 gramos por litro o de alcohol en aire espirado superior a 0 miligramos por litro.

Tampoco puede hacerlo el conductor de cualquier vehículo con presencia de drogas en el organismo, de las que se excluyen aquellas sustancias que se utilicen bajo prescripción facultativa y con una finalidad terapéutica, siempre que se esté en condiciones de utilizar el vehículo conforme a la obligación de diligencia, precaución y no distracción establecida en el artículo 10

Además, en ese mismo artículo 14 se señala la obligatoriedad de someterse a las pruebas de control de drogas y su procedimiento:

El conductor de un vehículo está obligado a someterse a las pruebas para la detección de alcohol o de la presencia de drogas en el organismo, que se practicarán por los agentes de la autoridad encargados de la vigilancia del tráfico en el ejercicio de las funciones que tienen encomendadas. Igualmente quedan obligados los demás usuarios de la vía cuando se hallen implicados en un accidente de tráfico o hayan cometido una infracción conforme a lo tipificado en esta ley.

Las pruebas para la detección de alcohol consistirán en la verificación del aire espirado mediante dispositivos autorizados, y para la detección de la presencia de drogas en el organismo, en una prueba salival mediante un dispositivo autorizado y en un posterior análisis de una muestra salival en cantidad suficiente


Desde el INTRAS (Instituto de Investigación en Tráfico y Seguridad Vial) de la Universidad de Valencia, se publicó en abril de 2025 un documento sobre las "Recomendaciones para la reducción de incidencias del consumo de alcohol sobre la siniestralidad a partir del estudio de la situación actual, el análisis comparado de políticas europeas y el conocimiento existente sobre el impacto de diferentes alternativas". En este informe se dice que desde que Karl Benz patentó el primer vehículo a motor en 1886, "unos 65 millones de personas murieron en un siniestro vial y aproximadamente 2.500 millones sufrieron heridas de mayor o menor gravedad", calificando los datos actuales de preocupantes en relación con el consumo de alcohol. Entre ellos los recogidos por organismos internacionales como la OMS y la European Transport Safety Council (ETSC) que apuntan que aunque con variaciones entre países, "el alcohol está implicado en entre el 30-35% de los siniestros viales" a nivel global.


Karl Benz' Model 3 Motorwagen
Fotografía bajo licencia CCO-BY-SA.
Recuperada de Wikimedia Commons
Autor: Live Science






Consecuencias del alcohol y tasa permitida

En un artículo publicado por la DGT (20/3/25) sobre el consumo de alcohol, se apunta: "Existe la percepción de que el riesgo de accidente se asocia únicamente a niveles de consumo muy elevados, pero sus efectos negativos sobre la capacidad de conducir se observan incluso con niveles bajos de consumo". Además, esta misma entidad recoge, entre los mitos vinculados al consumo de alcohol y la conducción, aquel que tiene que ver con pensar "no hay peligro si estoy por debajo del límite legal". Consumir alcohol aún por debajo de este umbral se relaciona con mayor riesgo de accidente.


Existe la percepción errónea de que niveles bajos de consumo no afectan a la capacidad de conducir

Consecuencias del alcohol en la conducción

El médico y psiquiatra Juan José Vázquez aborda con gran solvencia cuestiones importantes relacionadas con el uso y el abuso de las drogas en su libro Alcohol, tabaco y drogas: conocer para prevenir (2019). Obra en la que además, realiza un recorrido histórico sobre las mismas, dirigida a familias "preocupadas por el riesgo potencial sobre sus hijos o ya tocados de alguna manera por el problema" de las drogas. Aunque en el prólogo deja claro que también puede ser un manual útil para el público en general interesado en estos temas e incluso, para profesionales del ámbito sanitario.

Así, de manera general, refiriéndose al conjunto de drogas, Vázquez señala que todas ejercen cambios en los mecanismos neuronales/cerebrales, desequilibrando los circuitos en los que se involucran diferentes neurotransmisores (sustancias químicas que transmiten los impulsos nerviosos entre neuronas) e interfiriendo desde vías diferentes en el circuito de recompensa. Este hecho se relaciona a su vez con el potencial adictivo de las mismas, adicciones que conllevan a la pérdida de libertad del individuo, a cambios y problemas psicológicos y también sociales. Apunta la importancia de contar con apoyo y tratamiento específico en estos casos.

El autor diferencia, además, entre drogas sedantes o inhibidoras como el alcohol y los opiáceos y otras estimulantes como la cocaína o anfetaminas (Vázquez, 2019, p.152). Asimismo, describe las manifestaciones en el organismo que ocurren al beber alcohol hasta los 0,5 g/l, concentración equivalente a 0,25 mg/l en aire espirado, umbral que es actualmente el límite legal en España a excepción de noveles y profesionales que estaría estipulada en 0,3 g/l: desinhibición conductual muy incipiente, relajación, locuacidad y una disminución de la capacidad de concentración (Vázquez, 2019, p.71). Este umbral podría alcanzarse, apunta, aunque variará mucho en función de cada individuo, con dos cervezas en caso de varones y una en el caso de las mujeres

Entre 0,5 y 1,5 g/l en sangre ya se considera embriaguez ligera apareciendo excitación con desinhibición y euforia, pérdida de reflejos y coordinación motora, lenguaje farfullante, taquicardia y a veces vaivenes emocionales y algún descontrol conductual más importante (Vázquez, 2019, p.71). En el siguiente umbral que introduce en su libro, a partir de los 1,5 g/l, ya se habla de embriaguez más grave que puede manifestarse desde vómitos e hipotermia hasta el coma e incluso la muerte.

Y es que el alcohol se asocia con multitud de patologías médicas, pero también, en línea con lo analizado en este reportaje, Vázquez (2019) apunta que está implicado entre un 30 y 50% de los accidentes de tráfico con víctimas mortales, en un 50% de los delitos violentos y en un porcentaje elevado de las autopsias tras los suicidios.

◽El alcohol se relaciona con altos porcentajes de accidentes de tráfico con víctimas mortales, la mitad de los delitos violentos y también está presente en un alto porcentaje de autopsias tras suicidios
Juan José Vázquez, licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad del País Vasco y especialista en psiquatría, en su libro Alcohol, tabaco y drogas: conocer para prevenir (2019)


Por otro lado, aborda cuestiones no solo relacionadas con el importante problema de salud pública que implica el consumo de alcohol y otras drogas-apunta que ya solo el tabaco y el alcohol se relacionan con el 12% de la mortalidad mundial-, sino con el elevado gasto que conlleva para nuestro país.


La inviabilidad de la tasa 0,0 g/l en la práctica

En las "Recomendaciones para la reducción de la incidencia del consumo de alcohol sobre la siniestralidad a partir del estudio de la situación actual, el análisis comparado de políticas europeas y el conocimiento existente sobre el impacto de diferentes alternativas" (2025) ya apuntado, se recogen diversos estudios de organismos nacionales e internacionales (OMS, Parlamento Europeo, universidades, etc) que proponen que los gobiernos reduzcan las tasas de alcoholemia. Se recomienda así, bajar la tasa de alcoholemia permitida para todos los conductores/as a 0,2 g/l en sangre o lo que es lo mismo, a 0,10 mg/l en aire espirado. Estas tasas ya se aplican desde en Suecia y Noruega desde 1990

No obstante, en el informe queda claro que no ha de confundirse el mensaje principal que hay que transmitir a los conductores: la tasa únicamente segura es el 0,00, con la tasa que en la práctica es viable. Se recoge que aún no bebiendo alcohol, una persona puede tener algo de concentración en sangre debido a que productos como frutas muy maduras pueden contener etanol; se pueden cocinar platos o ingerir algún postre que lleven algún licor; tomar medicamentos que lleven también algo de alcohol o incluso, tomar alguna bebida que, aunque presentada como sin alcohol, lo contenga (en cantidades insignificantes). Por todo, se expone que no sería adecuado implantar la tasa 0,0, de modo que se contemple algún "margen de error" por lo anteriormente citado.

Acorde con la propuesta de reducir la tasa de alcoholemia permitida, también se propone modificar las sanciones estipuladas, sanciones que junto a los controles han demostrado su eficacia, según se apunta (para más información sobre estas propuestas se puede consultar la pág.16 del documento). Actualmente, conducir con una tasa de alcohol entre 0,25 y 0,5 g/l sangre puede suponer una multa de 500 euros y retirada de 4 puntos. Por encima del límite legal, la multa se eleva a 1.000 euros y retirada de 6 puntos del carné de conducir. Sobrepasados los 1,2 g/l se considera delito penal asociado a retirada de carné y un tiempo en prisión (fuente: DGT).

Jóvenes y alcohol

Según recoge el Observatorio Español de las Drogas y Adicciones (OEDA), el alcohol es la sustancia psicoactiva o psicotrópica más consumida en nuestro país en todos los tramos etarios "asociándose a una carga importante de enfermedad y mortalidad". Volviendo al libro de Vázquez, este escribe que "el alcohol puede considerarse la droga transcultural por excelencia, con una presencia que abarca prácticamente todos los períodos y civilizaciones (2019, p.15), situando además el mismo como tercer factor de riesgo para la salud a nivel mundial, tras el tabaco y la hipertensión arterial (2019, p.67). También apunta que su consumo y el de otras drogas como el cannabis facilitan la puerta de acceso al policonsumo, siendo la adolescencia una etapa de enorme vulnerabilidad. E informa sobre aspectos importantes que hacen que el consumo se eleve: la disponibilidad de la sustancia (facilidad de acceso a la misma) y la percepción de riesgo que se tenga sobre sus consecuencias.

Desde 1994 y 1995, se vienen realizando en España en relación a la prevalencia del consumo de drogas, dos estudios (también citados por el autor) llevados a cabo de forma bienal: ESTUDES (Encuesta sobre Uso de Drogas en Enseñanzas Secundarias en España dirigida a rango etario 14-18 años) y EDADES  (Encuesta sobre Alcohol y Otras Drogas en España a población en general entre 15-64 años) respectivamente, cuya financiación y promoción corresponden a la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas (DGPNSD) y cuentan con la colaboración de las comunidades autónomas. Tomando como base datos de ESTUDES 2025la sustancia con mayor prevalencia de consumo entre los jóvenes de 14-18 años, es el alcohol, seguida del tabaco y el cannabis. Además, entre los estudiantes de enseñanza secundaria, la edad de inicio de consumo de alcohol y tabaco se sitúa para ambos sexos en los 14 años, dato que ha permanecido más o menos estable desde 1998

Los dos estudios citados analizan el consumo de drogas en cuatro marcos temporales: alguna vez en la vida, últimos 12 meses, últimos 30 días y a diario. Se reseñan a continuación algunos datos destacables en ESTUDES 2025
Se han registrado ligeros descensos porcentuales respecto a 2023 en el consumo de alcohol en los últimos 30 días (51,8% de la muestra admite haberlo consumido en 2025 frente al 56,6% en 2023). Es el dato más bajo desde que hay registro en 1994 (cuando se situó en 75,1%). También en los últimos 30 días han disminuido las borracheras respecto a 2023 (descenso de 3,6%, del 20,8% que afirmó en 2023 haberse emborrachado en el último mes al 17,2% en 2025), cifra por otro lado, similar a la de 1994 (16,1%). 

Además, el atracón por alcohol-botellón o binge drinking (tomar cinco o más vasos de bebidas alcohólicas en un rango máximo de dos horas)- se registra desde 2008 cuando un 41,4% de los adolescentes había participado de esta práctica en el último mes. En 2025, la cifra se situó en 24,7%, la cifra más baja hasta el momento registradaEste fenómeno ha sido analizado en otros estudios como el de varios profesionales de enfermería en el artículo "El fenómeno del botellón y el binge drinking en jóvenes españoles: implicaciones para la salud pública" (2025). Los autores recogen que factores como la falta de supervisión familiar o la presión de grupo pueden aumentar la probabilidad de consumo. Además, el botellón se asocia a otras conductas de riesgo en una etapa, la adolescencia, en la que ya de por sí existe menor percepción de riesgo y mayor motivación por transgredir normas establecidas.

Volviendo a datos de ESTUDES 2025, el principal motivo para beber que declaran los y las adolescentes es que "es más divertido y anima más en las fiestas" seguido de que "les gusta la sensación que les proporciona".

Por otro lado, se establece una correlación entre lo que los jóvenes ven en casa y lo que hacen, de modo que a medida que aumenta el consumo de alcohol en sus padres lo hace también el de los adolescentes. En cuanto al policonsumo, se registró en un 20% de la muestra analizada durante el último mes.

Un dato especialmente llamativo tiene que ver con la disponibilidad del alcohol y otras drogas (si los estudiantes consideran que es fácil o difícil conseguirlas). Se registra que el alcohol y el tabaco se perciben como las más accesibles seguidas del cannabis. En cuanto al alcohol y el tabaco, se recoge que "nueve de cada diez no aprecian ninguna dificultad para conseguirlas", algo que no ha cambiado desde que se tienen datos. En cuanto al cannabis, "casi la mitad de los estudiantes considera fácil o muy fácil conseguirlo". Los lugares en que lo adquieren con mayor facilidad son los supermercados seguidos de bares y pubs, en su mayoría por ellos/as mismos/as, a pesar de que no deberían poder adquirirlas hasta los dieciocho años. 

Por otro lado, se recogen aspectos psicosociales relacionados con el consumo (deporte, ocio y cultura, etc). Por ejemplo, se observa relación entre el consumo de alcohol y el ocio nocturno, siendo mayor a medida que no existen restricciones horarias de regreso a casa. O en el caso del tabaco, se registra mayor prevalencia en el caso de estudiantes que no han realizado deporte en el último año.


Volviendo a citar a Vázquez (2019), el autor destaca el ámbito familiar como un núcleo esencial para la prevención del consumo de drogas, ya sean estas legales o ilegales. Sin ánimo de dar lecciones a nadie, dice que, en su opinión, se trata de fomentar una personalidad que no deje espacio para las drogas porque estas sean innecesarias, fomentando actividades de ocio, deporte, estudio, música y cultura en sus diversas formas. Enseñar a decir no y a no dejarse llevar por las presiones del grupo. También habla de la importancia de fomentar el diálogo y darles información veraz y objetiva- en ESTUDES 2025 la mayor información procedía de centros educativos, registrándose menor porcentaje de información dada por parte de las familias-, así como mostrar un rechazo abierto hacia el consumo de cualquier droga. Y evidentemente, apunta la importancia de predicar con el ejemplo.


Retos todos ellos que, aunque no aseguran que los jóvenes no vayan a probar las drogas ni supongan recetas mágicas para prevenir problemas como los accidentes y adicciones, al menos recuerdan el enorme trabajo que como sociedad y como individuos tenemos delante. Mejorar los hábitos de salud de los adultos, y al mismo tiempo de los jóvenes, podrá ayudar a prevenir y reducir accidentes mortales en los que está implicado el consumo de alcohol.

A continuación, se referencian las fuentes empleadas para elaborar este reportaje, gracias a las cuales ha sido posible la elaboración del mismo. Fuentes detrás de las cuales hay muchos profesionales y organismos que, desde diversos ámbitos, realizan un esfuerzo por visibilizar el problema e implementar medidas que nos lleven a encontrar soluciones a este problema de salud pública.

Por otro lado, este reportaje es el resultado de varios meses continuados de documentación, análisis, recogida de datos (selección de unos y descarte de otros), redacción, revisión (aún así, puede haber errores) y edición de información. Por todo ello, se ruega se respeten los derechos de autoría, se recuerda que el blog y por tanto, todo su contenido, se encuentra inscrito en CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos). Cualquier forma de explotación de esta obra, en especial su reproducción, distribución, comunicación pública o transformación, solo puede ser realizada con autorización de sus titulares, salvo excepción prevista por la ley. Tampoco se permite su uso para el entrenamiento de la IA.


Y hasta aquí las publicaciones de la temporada 2025-2026. Próximamente, estará disponible el último boletín trimestral que llegará directamente al correo de las personas suscritas. Los próximos meses este espacio quedará inactivo. Si resulta viable, en otoño de 2026 volveremos con más información. Hasta entonces, gracias por la atención y ¡feliz verano!


Un saludo,

Ariane.


REFERENCIAS/FUENTES CONSULTADAS


Cambra, E., Azpeitia, M., Chereches, P., Ariño, S. y Oñate, A. (2025). El fenómeno del botellón y el binge drinking en jóvenes españoles: implicaciones para la salud pública. Revista Sanitaria de Investigación. https://revistasanitariadeinvestigacion.com/el-fenomeno-del-botellon-y-el-binge-drinking-en-jovenes-espanoles-implicaciones-para-la-salud-publica/

Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas. Ministerio de Sanidad (2025). Encuesta sobre alcohol y drogas en España (EDADES). chrome-extension://efaidnbmnnnibpcajpcglclefindmkaj/https://pnsd.sanidad.gob.es/profesionales/sistemasInformacion/sistemaInformacion/pdf/2025/2025_Informe_EDADES.pdf

Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas. Ministerio de Sanidad (2025). Encuesta sobre el uso de drogas en enseñanzas secundarias en España (ESTUDES). chrome-extension://efaidnbmnnnibpcajpcglclefindmkaj/https://pnsd.sanidad.gob.es/profesionales/sistemasInformacion/sistemaInformacion/pdf/2025/ESTUDES_2025_Informe_nacional_df.pdf



DGT (2014). Cinturón de seguridad. Sistemas de retención infantil.

DGT (28 de junio de 2018). Dos mil conductores con alcohol o drogas al volante. https://revista.dgt.es/es/noticias/nacional/2018/06JUNIO/0628-Resultados-campana-alcohol-drogas.shtml

DGT (2026, 1 de enero). 2025 finaliza con 1.119 fallecidos en siniestros de tráfico en vías interurbanas [nota de prensa]. https://www.dgt.es/comunicacion/notas-de-prensa/20260108-2025-finaliza-1119-fallecidos-en-siniestros-de-trafico-en-vias-interurbanas/

DGT-Observatorio Nacional de Seguridad Vial (2026). Informe de cierre 2025: siniestralidad mortal en vías interurbanas. chrome-extension://efaidnbmnnnibpcajpcglclefindmkaj/https://www.dgt.es/export/sites/web-DGT/.galleries/downloads/dgt-en-cifras/24h/INF_CIERRE_2025_v3_FINAL.pdf

Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses (2024). Hallazgos toxicológicos en víctimas mortales de accidentes de tráfico. chrome-extension://efaidnbmnnnibpcajpcglclefindmkaj/https://www.mjusticia.gob.es/es/ElMinisterio/OrganismosMinisterio/Documents/hallazgos-toxicologicos-victimas-mortales-2024.pdf

Instituto Universitario de Investigación en Tráfico y Seguridad Vial (2025). Recomendaciones para la reducción de incidencias del consumo de alcohol sobre la siniestralidad a partir del estudio de la situación actual, el análisis comparado de políticas europeas y el conocimiento existente sobre el impacto de diferentes alternativas. chrome-extension://efaidnbmnnnibpcajpcglclefindmkaj/https://www.dgt.es/export/sites/web-DGT/.galleries/downloads/conoce_la_dgt/que-hacemos/conocimiento-e-investigacion/Recomendaciones_para_reduccion_incidencia_consumo_alcohol.pdf

Observatorio de Nacional de Seguridad Vial-DGT-UVA (2024). Estudio de prevalencia del consumo de sustancias psicoactivas en conductores de vehículos de España. chrome-extension://efaidnbmnnnibpcajpcglclefindmkaj/https://www.dgt.es/export/sites/web-DGT/.galleries/downloads/conoce_la_dgt/conocimiento-e-investigacion/20251111-EDAP-2024_web.pdf

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Real Decreto Legislativo 6/2015, de 30 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial. 31 de enero de 2016. https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-1926-6136

RNE. (6 de octubre de 2025). El asombroso viaje de Bertha Benz, la madre del automóvil [Episodio de pódcast]. En Diosas y rebeldes. https://www.rtve.es/play/audios/diosas-y-rebeldes/asombroso-viaje-bertha-benz-madre-del-automovil/16760883/

Vázquez, J.J. (2019). Alcohol, tabaco y drogas: conocer para prevenir. Digital Reasons.